Momento de máxima tensión y, por tanto, de mayor interés en una obra dramática, a partir del cual comienza a decaer la tensión acumulada, pues se resuelven los problemas y la acción conduce al desenlace.

El clímax suele coincidir con el nudo o con la parte más complicada de éste.


Publicado el Sábado 10 de enero de 2004