Situación que se produce en la puesta en escena de una obra cuando las expresiones del diálogo, la caracterización de los personajes o la ambientación general no concuerdan con la época histórica en que se desarrolla la trama.

Se distinguen dos tipos de anacronismo: el “paracronismo” consiste en situar hechos del pasado en una época posterior; por ejemplo, vestir con toga romana a un político del siglo XXI. “Procronismo” es el casi inverso, pues sitúa hechos de una época posterior en otra anterior; por ejemplo, los pastores de Belén aludiendo a la información obtenida en internet:
-Menos mal que pude entrar en la web de los reyes Magos, sino no llego a tiempo de ver nacer a Jesús…


Publicado el Sábado 10 de enero de 2004