Cada una de las partes principales en que se divide una pieza teatral, y que separa de la suguiente por una pausa más o menos prolongada o por un intermedio.

La tendencia desde el Renacimiento hasta el siglo XVIII fue dividir la obra en cinco actos, según la preceptiva de Horacio.
Actualmente se tiende a seguir en esquema de tres o dos actos, o incluso de uno solo.