Asamblea para la Cultura y la Democracia en México
Versión para imprimir Lunes 28 de Enero de 2002 (Organizaciones) por José Bolorino.
Un manifiesto de creadores reivindica un mejor trato a los autores, que en los tiempos de los aztecas estaban exentos de tributos por su contribución en la sabiduría del pueblo.
Los aztecas, esos bárbaros que sacaban corazones con cuchillos de obsidiana y se comían a sus enemigos, declaraban libres del pago de pecho y tributo a los tlacuilos, los escritores de entonces, porque son escribanos de todo lo que ha pasado y lo que pasa, y dan a entender todo, son estimados porque componen y cantan todo lo pasado y lo que pasa y lo que creen, y saben sus historias y todo lo de sus creencias y son sabios en esto y muy tenidos
Ante la situación que vive se vive entre los profesionales artísticos de México, por el gravámen sufrido en los derechos de autor recientemente aprobado, la plataforma ciudadana Asamblea para la Cultura y la Democracia Acude ha hecho un público un comunicado, donde expresan en el primer punto que Los autores, compositores y artistas, como cualquier ciudadano, pagan impuestos, I.V.A., tenencias, predial e impuesto sobre la renta, por la docencia, las conferencias, las asesorías, las labores administrativas y los servicios profesionales que desempeñan a fin de poder vivir para su vocación.
En un total de 12 puntos se pone de manifiesto el desacuerdo de la antedicha plataforma, ante la consideración como dominio público de las creaciones artísticas, una vez pasados los 75 años de la muerte de su autor/autora.
La sociedad explican- las confisca, las convierte en patrimonio de la humanidad y cualquiera puede usarlas y explotarlas comercialmente y añaden, ningún contribuyente, al morir, pierde su banco, ni su empresa, ni su tienda, ni su taxi, ni su rancho, ni su casa, ni sus muebles, y sus descendientes heredan los bienes que crearon sus ancestros, mientras que el escritor pierde su obra y solo hereda el honor y la gloria, algo tan eventual que pocos alcanzan y tan efímero que pronto se olvida. . Por ello, afirman que se invierte más en la creación que lo recibido en derechos de autor; este déficit fiscal merece subsidios; según las mismas fuentes, las recaudaciones por derechos de autor no son cuantiosas, y el fisco recauda unos 70 millones de pesos, una pequeña cantidad, si se piensa en el gran daño que representa el desaliento a la creación y el empobrecimiento cultural de la nación, aseveran en el manifiesto. Con un país azotado por el analfabetismo, la dificulta de acceso a los bienes culturales, sin política cultural, con desempleo y focos de pobreza extrema, no debe gravar el derecho de autor según los firmantes del comunicado en cuestión.
Aducen la debilidad de la industria cultural y advierten sobre el efecto desalentador de los gravámenes en la creación. Piden un régimen fiscal especial y una política de protección de los derechos de autor, ante su incertidumbre económica, laboral y frente a la seguridad social.
Este manifiesto se entregará por Leticia Vargas al Congreso de la Unión como portadora de la petición de derogación del gravámen a los creadores firmada por autores de Nuevo León y 14 estados del país.
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