Dando continuidad al debate iniciado en el último Festival Internacional “Titereal 2001″, el boletÃn de junio de 2001 de la Unima española, publicó un artÃculo sobre lo debatido allÃ.
Dando continuidad al debate iniciado en el último Festival Internacional “Titereal 2001″ de la mano de AnalÃa, Fernán y Paco (organizadores del Encuentro) en Alcalá La Real (Jaén), el boletÃn de junio de 2001 de la Unima española, publicó un artÃculo sobre lo debatido allÃ. El artÃculo se titula “ADULTOS tambien existen” y lo firma Jorge Varela.
En él, su autor asevera que “montar obras para Niños es MUCHO MÃ?S FÃ?CIL” y argumenta que “la opinión general de los mayores es que, cuanto más se grite en un espectáculo para niños, mayor es el EXITO TEATRAL”, afirmando además que “para que grite un niño hay trucos repetidos, facilones y chabacanos”.
Según él “el niño no hace crÃticas y se “traga” lo que le den sin preguntar”, cosa que “NO sucede con un espectáculo para adultos”.
Después de afirmar que un actor inexperto “si se oculta y maneja un tÃtere, ÉL DESPARECE y el que ejerce el protagonismo es el MUÑECO”, termina diciendo que “el inexperto cree que el éxito es suyo”.
Por último se refiere Varela a la falta de textos para adultos en el teatro de tÃteres, lo que facilita también que se monten más obras para niños, ya que “hay numerosas adaptaciones de cuentos clásicos”.
En otra publicación, el boletÃn de febrero de este año de la Asociación para la Infancia y la Juventud, encontramos un artÃculo sobre el tema firmado por Armando CarÃas.
Comienza explicando que “los prejuicios de la cultura adulta han desestimado el universo infantil” y, por ello, se pregunta “¿Cómo entender, de otra manera, la demora con que el niño llega a la literatura infantil?”.
Dado que este género, que aparece por primera vez “cabalgando el siglo XIX”, da especificidad al mundo de los niños, CarÃas saca a colación una cita del dramaturgo cubano Freddy Artiles, que se pregunta “si existe una cultura infantil y otra adulta”; si es asÃ, podemos hablar de un arte para niños y otro para adultos”.
El desarrollo del artÃculo hace que CarÃas concluya tajantemente que “el actor que trabaja para niños es un especialista dentro de su oficio”
Dos puntos de vistas para animar un debate que está presente allá donde se reúna la profesión, Titereal, Titereando, Aitej, Titerenet…
Solo queda saber donde será el próximo lugar donde correrá la tinta o la saliva sobre el tema.
Publicado el Viernes 31 de agosto de 2001


